Piénsalo por un momento.
Tu madre te conoció desde mucho antes que nacieras. Tu padre fue quien te dio la vida y comenzó a formar parte de tu historia antes de que pudieras pronunciar una palabra. Tus hermanos comparten contigo una historia que comenzó desde la infancia. E incluso tus hijos llegarán a tu vida dentro de una relación familiar que ya existía.
Todos esos vínculos tienen un valor inmenso. Pero tu cónyuge llega de una manera diferente. El cónyuge tenía su propia historia, su familia, sus sueños, sus amistades y muchos caminos posibles. Pudo construir su futuro de otra manera. Sin embargo, un día decidió caminar contigo, y frente a Dios, delante de sus seres queridos, prometió compartir la vida con una persona que todavía tenía muchas cosas que aprender. No hacía un compromiso contigo, lo hacía con Dios.
La persona con la que tu cónyuge hizo pacto ante Dios, eres tú.
EL CÓNYUGE ́ . ́ R ́ ́ .
Y aquí viene una pregunta que muchos cónyuges necesitan hacerse: *¿Estás tratando a esa persona como alguien que elegiste amar o como alguien cuya presencia está para que satisfaga tus necesidades?*
Porque hay personas que son extraordinariamente amables con personas que apenas conocen. Saludan con entusiasmo a sus compañeros, escuchan pacientemente a sus amigos, responden con cortesía a sus clientes, y se preocupan por quedar bien con sus familiares, pero cuando llegan a casa, parece que toda su paciencia se ha terminado.
Le responden con indiferencia a su cónyuge, lo interrumpen cuando intenta hablar, se molestan cuando necesita atención, y si el cónyuge expresa que se siente descuidado, escuchan sus palabras como si fueran otra obligación incómoda.
*¡Qué contradicción!*
La persona que decidió compartir contigo sus días más importantes termina recibiendo la versión más cansada, impaciente y distante de ti. Y lo peor, es que algunos cónyuges justifican ese comportamiento diciendo: “Él/Ella sabe que le amo”.
Pero escucha esto:
CÓNYUGE E .
XISTE .
Hay algo que sucede silenciosamente en muchos matrimonios:
Al principio, ambos se esfuerzan por conquistar a su cónyuge; le llama, le escribe, le pregunta cómo estuvo su día, busca oportunidades para verle sonreír, recuerda pequeños detalles, y disfruta cualquier momento a su lado. Pero pasan los años y llegan las cuentas, el trabajo, los hijos y las responsabilidades. Y sin darse cuenta, comienza a tratar el matrimonio como una relación que ya no necesita cuidados.
Dejan de preguntarse cómo se siente, dejan de agradecerse sus esfuerzos, dejan de buscar momentos especiales, y comienzan a pensar que, mientras sea fiel y cumplan con sus respectivos deberes, están cumpliendo con todo lo necesario.
Pero una persona puede vivir bajo el mismo techo que su cónyuge y sentirse profundamente sola. Puede tener comida en la mesa, una casa cómoda y estabilidad económica, pero extrañar a la persona que antes disfrutaba conversar con ella. Puede dormir todas las noches junto a su cónyuge y sentir que emocionalmente están cada vez más lejos.
. ́ ̃ ́.
Y esto merece una reflexión desde la Palabra de Dios. En Génesis 2:24 nos recuerda que «El hombre dejará a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne».
Este principio bíblico no significa que los padres dejen de ser importantes, ni que los hijos deban recibir menos amor o protección. Significa que el matrimonio forma un pacto nuevo y singular, que merece fidelidad, atención y responsabilidad mutua.
En Efesios 5:25 llama a los esposos a amar a sus mujeres como Cristo amó a la Iglesia de manera sacrificial y absoluta, sin ver si era buena, mala, obediente… solamente la amó. A la mujer se le manda respetar al marido, sin importar cuál sea su reacción. Es un asunto de que cada uno cumpla su propio deber *_delante de Dios_*.
Observe algo extraordinario: La enseñanza bíblica no presenta el amor matrimonial solamente como una emoción o un buen contrato, lo presenta como una responsabilidad que requiere entrega, fundamentado en un pacto delante de Dios. No dice que debes amar a tu cónyuge únicamente cuando esté de buen humor, ni solamente cuando sea cariñoso, ni cuando todo funcione como deseas. Dios te llama a desarrollar un amor maduro, paciente y comprometido con la persona a la cual te has unido en pacto delante de Él.
CÓNYUGE , , ̃O.
Imagina un evento: Tu cónyuge tiene un día difícil, está agotado; tal vez los niños estuvieron enfermos, quizás tuvo problemas en el trabajo, quizás está preocupado por las cuentas. Tu cónyuge llega a casa, e intenta contarte lo que sucedió; pero tú puedes responder de dos maneras:
Puedes decirle: «Ahora no. Yo también tuve un día complicado».
O puedes sentarte unos minutos, mirarse a los ojos y preguntarle: “Amor, ¿qué pasó? Te escucho”.
Ambas respuestas pueden surgir de un cónyuge cansado.
Pero solamente una comunica que las preocupaciones de su pareja también tienen un lugar en su corazón. Y muchas veces los matrimonios no necesitan soluciones extraordinarias para comenzar a mejorar, necesitan recuperar esos pequeños momentos de consideración.
CÓNYUGE ́, ¿́ ́ ́ ́E?
Quiero proponerle cinco decisiones prácticas:
❤️ . .
No significa vivir con miedo a perderlo, significa comprender que ninguna relación se fortalece mediante la indiferencia.
Agradece los momentos que comparten.
Reconoce sus esfuerzos.
Y no esperes a una fecha especial para recordarle cuánto valoras su compañía.
Aprende a besar, abrazar y decir cosas bonitas desde el corazón.
❤️ . .
Tu cónyuge no es exactamente la misma persona con la que te casaste, sino que ha vivido experiencias y ha cambiado.
Tiene nuevas preocupaciones, sueños y necesidades. Pregúntale qué está aprendiendo, qué le preocupa y qué desea para los próximos años. No presupongas que ya la conoces completamente. El amor también consiste en seguir descubriendo a la persona que tienes delante durante toda tu vida.
❤️ . .
Quizás tu cónyuge te ha perdonado muchas veces, auizás te ha acompañado durante temporadas difíciles, quizás ha soportado decepciones y aun así ha buscado reconstruir la relación.
Pero eso no significa que sus sentimientos no puedan resultar heridos. Si reconoces un comportamiento que le causa daño, trabaja en tu vida para cambiar tu mismo. Pide perdón sin justificarte, y demuestra tu arrepentimiento mediante acciones constantes.
CÓNYUGE ́E.
❤️ . LA DE TU CÓNYUGE CUANDO ́ .
No necesitas contar sus defectos a tus amigos para hacerlos reír, ni tienes que comparar su apariencia con la de otras personas.
No permitas que tus familiares la humillen mientras tú permaneces indiferente.
No conviertas sus inseguridades en historias que utilizas para entretener a otros.
Un cónyuge necesita saber que la confianza que deposita en ti está protegida. La lealtad también se demuestra en las conversaciones que tienes cuando tu cónyuge no puede escucharte.
❤️ . .
Si tu cónyuge siempre tiene que iniciar las conversaciones difíciles, algo necesita cambiar en ti.
Si siempre organizas los momentos especiales, también puedes tomar la iniciativa con los momentos difíciles.
Si la esposa agotada por las responsabilidades domésticas, comparte las cargas, si el esposo está agobiado por las complicaciones de su trabajo, sé comprensiva.
Si tú cónyuge necesita cariño, no hagas que tenga que suplicarlo, ofrécelo gratuitamente.
El compromiso matrimonial necesita la participación de ambos, no solo de uno. No es un asunto de una vía. No es necesario dos para reiniciar y rescatar lo que parece perdido; solo falta intentar cambiar y confiar en Dios para solucionar los problemas.
Tampoco se trata de llevar un registro de quién hace más y quien es más bueno. Se trata de procurar que ninguno se sienta solo sosteniendo la relación, y que ambos se sientan amados, comprendidos y felices.
Termino mencionando algo importante:
CÓNYUGE ́ O .
El pacto matrimonial merece ser honrado, pero nunca debe utilizarse para justificar humillaciones, violencia, amenazas o control.
La fidelidad cristiana no exige soportar abusos, Y tampoco significa que una persona pierda su dignidad o su capacidad de establecer límites después de casarse.
El amor verdadero necesita seguridad, libertad y respeto mutuo. Además, no solamente tu cónyuge eligió construir una vida contigo, tú también decidiste compartir la tuya con tu pareja.
Por eso, este mensaje no pretende colocar toda la responsabilidad en el esposo ni presentar a la mujer como incapaz de equivocarse.
Ambos deben cuidar la relación.
Ambos deben aprender a pedir perdón.
Ambos necesitan valorar el compromiso que hicieron.
Pero hoy hablamos del cónyuge que se ha acostumbrado tanto a tener una buena persona a su lado que ha dejado de notar el privilegio de compartir su vida con ella.
Querido cónyuge:
Quizás tu cónyuge ya no tiene el mismo cuerpo que tenía el día de su boda.
Quizás su rostro refleja el paso de los años.
Quizás ahora está más cansado.
Quizás tiene menos tiempo para arreglarse o para compartir momentos románticos.
Considera todo lo que han vivido juntos:
Las noches difíciles.
Los momentos de preocupación.
Los proyectos que comenzaron con muy poco.
Las enfermedades.
Las alegrías.
Las decisiones que tomaron.
Las veces que necesitaron levantarse después de una decepción.
Pregúntate:
*_¿Estoy honrando a la persona que ha compartido conmigo todos estos años?_* *_¿O me he acostumbrado tanto a su amor que solamente observo aquello que todavía le falta?_*
EVITEMOS EL PERSONAS MO, MOS PERSONA NOSOTROS ́ .
Porque en las redes sociales puedes encontrar muchas sonrisas bonitas, muchas fotografías cuidadosamente preparadas, muchas personas que parecen tener una vida perfecta.
Pero una fotografía no te muestra necesariamente cómo alguien enfrenta las dificultades; no te revela su carácter; no te muestra su capacidad para construir acuerdos.
Y tampoco puede sustituir la historia que has compartido con tu cónyuge. La belleza de un matrimonio no consiste en que nunca aparezcan dificultades; sino que consiste en que dos personas aprendan a enfrentarlas con amor, responsabilidad y respeto.
Haz un ejercicio esta misma noche: Cuando encuentres un momento tranquilo, acércate a tu cónyuge, no para pedirle algo, no para hablar de cuentas, no para recordarle una responsabilidad.
Solamente para decirle:
*“Gracias por haberme elegido. Sé que no soy perfecto y que todavía tengo mucho que aprender. Quiero que sepas que valoro la vida que estamos construyendo y que yo también quiero seguir eligiéndote”.
Después pregúntale:
“¿Qué puedo hacer para que te sientas más amado(a) y acompañado(a)?”.
Y escucha su respuesta sin defenderte inmediatamente.
Quizás descubras necesidades que llevaban demasiado tiempo esperando ser escuchados.
❤️ : ́ , TU CÓNYUGE ́ ́ PERSONA A. ́ ́ .
No permitas que la rutina convierta esa decisión en algo insignificante.
No esperes a una crisis para comenzar a demostrar gratitud.
No confundas su paciencia con una garantía de que nada puede lastimarla.
Y no olvides que la persona con quien compartes tu cama también tiene sueños, miedos, necesidades y un corazón que merece ser cuidado.
Porque quizá una de las formas más hermosas de honrar a Dios dentro del matrimonio sea mirar a la persona que tenemos al lado y decidir tratarla cada día con el amor que un día prometimos.
CÓNYUGE ́ . ́ . ́ .
Si sientes que todo está perdido, ¿por qué no reflexionas y vuelves a Dios, y le pides reiniciar aquello otra vez, haciendo las cosas de la mejor manera.
Matrimonios en Construcción, el sábado 14, a las 5:30 p.m., en el Templo Bautista Vida Eterna.
